Un llamamiento moral para apoyar el Tratado sobre Combustibles Fósiles
La crisis climática es una cuestión moral determinante de nuestro tiempo. Para los católicos, cuidar la creación no es opcional, es una responsabilidad evangélica. Juntos nos unimos a todas las personas para actuar por la justicia climática
Como enseña el Papa Francisco en Laudato Si’ y Laudate Deum, el cambio climático, la pobreza y la injusticia están profundamente interconectados. La continua expansión del carbón, el petróleo y el gas amenaza la dignidad humana, la paz mundial y el futuro de nuestra casa común.
Ha llegado el momento de que los católicos emprendamos una acción climática valiente y coherente con nuestra fe.
Entendiendo el Tratado
¿Qué es el Tratado sobre Combustibles Fósiles (TCF)?
El Tratado sobre Combustibles Fósiles es una iniciativa global diseñada para complementar el Acuerdo de París abordando la causa fundamental del cambio climático: la producción de combustibles fósiles.
Al centrarse en el suministro —y no solo en las emisiones—, el Tratado cierra una brecha crítica en la política climática internacional.
No ampliar el uso de combustibles fósiles
Una eliminación gradual, gestionada y equitativa de la producción actual
Una transición justa hacia las energías renovables que proteja a los trabajadores y a las comunidades vulnerables
Fe y justicia
Por qué el Tratado sobre Combustibles Fósiles es importante para los católicos
El apoyo al Tratado sobre Combustibles Fósiles se ajusta a los principios fundamentales de la Doctrina Social Católica:
Cuidado de la Creación
Proteger el don de Dios que es la Tierra
Dignidad Humana
Defender la vida y la salud, especialmente de los pobres
Ecología Integral
Reconocer que todo está conectado
Solidaridad y el Bien Común
Actuar juntos por la justicia global
Responsabilidad Intergeneracional
Salvaguardar el futuro
La expansión descontrolada de los combustibles fósiles es cada vez más incompatible con estos compromisos morales.
Toma 5 Minutos para Rezar por la Tierra
Tómate un momento de pausa y oración con la “Oración por Nuestra Tierra,” una oración potente de Laudato Si’ escrita por el Papa Francisco.
Esta oración nos invita a pedir a Dios por la gracia para proteger la vida, cuidar de la creación, reducir la contaminación y reconocer nuestra conexión profunda con todos los seres vivientes.
A través de la oración, reflexión y acción, podemos ayudar a cuidar nuestra casa común.
Oportunidad Clave
Santa Marta,
Colombia, 2026
La Primera Conferencia Internacional para la Eliminación de los Combustibles Fósiles (abril de 2026) en Santa Marta, Colombia, representa una oportunidad histórica para alinear a los gobiernos, los líderes indígenas, la sociedad civil y las comunidades religiosas antes de la COP31.
Este momento puede ayudar a generar un impulso global coordinado para poner fin a la expansión de los combustibles fósiles y promover una transición justa basada en la justicia, la dignidad y la paz.
Santa Marta no es solo otra conferencia más.
Es un punto de inflexión.
Date
April 2026
Location
Santa Marta, Colombia
Únete a la Conversación
Si estás participando en la Conferencia de Santa Marta, o te estás preparando para hacerlo, te invitamos a compartir tu opinión.
Fundamento teológico
Una Reflexión Teológica Católica sobre la Propuesta de la Iniciativa de un Tratado sobre Combustibles Fósiles
Explica por qué limitar la producción de combustibles fósiles es coherente con las enseñanzas de la Iglesia sobre la justicia, la paz, la prudencia y la protección de la vida.
Con el apoyo de
Una voz global
Manifiesto por nuestra casa común
Las comunidades católicas de África, Asia y América Latina han publicado un Manifiesto por Nuestra Casa Común, en el que instan a la conversión ecológica y a una transición justa para abandonar los combustibles fósiles.
Su mensaje es claro: el cambio climático no es algo abstracto. Ya es una cuestión de supervivencia, desplazamiento y paz.
Únete al Movimiento Laudato Si’ para apoyar el Tratado sobre Combustibles Fósiles
El Movimiento Laudato Si’ invita a los católicos de todo el mundo —obispos, comunidades religiosas, líderes laicos e instituciones— a:
Abogar por el fin de la expansión de los combustibles fósiles
Alinear las inversiones y políticas de la Iglesia con la ecología integral
Promover una transición justa basada en la justicia y la solidaridad
Alzar una voz basada en la fe en las negociaciones climáticas globales
Apoyar el Tratado sobre Combustibles Fósiles es una forma concreta de vivir hoy la encíclica Laudato Si’.
Protege la creación. Defiende la dignidad humana. Promueve la justicia climática.
Este es un momento moral decisivo para nuestra casa común.





