Laudato Si' Movement

“El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar” (LS 13).

Nuestra misión

Inspirar y movilizar a la comunidad católica para cuidar nuestra casa común y lograr la justicia climática y ecológica.

[/et_pb_column]

Nuestro Nombre

Laudato Si’ ha sido y sigue siendo la piedra angular de nuestro movimiento, incluso mientras el Magisterio de la Iglesia ha seguido evolucionando con textos como Querida Amazonia y Fratelli Tutti. Laudato Si’ es sólo un hito en la larga tradición de la Doctrina Social Católica, una tradición que abrazamos de todo corazón; pero el tema distintivo de Laudato Si, «el cuidado de nuestra casa común», lo convierte en un hito que ha tocado profundamente nuestros corazones y nos ha unido para avanzar en nuestra misión de cuidar de nuestra casa planetaria en peligro. De hecho, en el espíritu de una ecología integral, muchas de nuestras iniciativas clave llevan el nombre de la encíclica: Animadores LS, Semana LS, Círculos LS, Generación LS, Retiros LS, etc. También reconocemos humildemente que hay muchas acciones de Laudato Si’ que tienen lugar fuera de nuestro movimiento, empezando por la propia Plataforma de Acción Laudato Si’ del Vaticano, que apoyamos activamente junto con muchos otros. Estamos encantados con tanta vida inspirada en la encíclica y en Querida Amazonia..

Nuestra identidad

Somos un movimiento guiado por el espíritu que reúne a los católicos para cumplir nuestra misión declarada. El movimiento reúne a una amplia gama de organizaciones católicas y miembros comunitarios de todo el mundo. Estos miembros caminan juntos en sinodalidad y comunión con la Iglesia universal en un camino de conversión ecológica. Esforzándose por la unidad en la diversidad, los miembros de las organizaciones y de las comunidades de base se reúnen para rezar, colaborar y movilizarse en respuesta al » clamor de la tierra y al clamor de los pobres». Guiados por un espíritu de subsidiariedad, cuando el momento y el contexto son adecuados, crean juntos o se comprometen con los Círculos Laudato Si’ y Capítulos locales y se conectan con el movimiento global en una amplia gama de iniciativas para llevar Laudato Si’ a la vida.

Nuestros miembros

El Movimiento Laudato Si es un movimiento híbrido. Puede visualizarse como un árbol con dos ramas principales que albergan a sus miembros: (1) Organizaciones Miembros y (2) Miembros de Base. Los capítulos reúnen ambos tipos de miembros.

Valores

Anclados en nuestra Fe

Nuestra fe católica nos motiva a actuar y la encíclica Laudato Si’ inspira nuestra misión. Como seguidores de Jesús, nuestras decisiones se guían por las Escrituras y la Doctrina Social de la Iglesia. Servimos a la Iglesia dando relevancia a la integridad de la creación y reconociendo el valor del cuidado de la creación de Dios en nuestra tradición de fe y en nuestras vidas cristianas.

Comprometidos con la transformación espiritual

Nos comprometemos a la «conversión ecológica», la transformación continua de nuestros corazones hacia un mayor amor con nuestro Creador y la creación. Nos tomamos tiempo para escuchar el mensaje de Dios en la creación «con asombro y maravilla» (LS 11). Reflexionamos sobre nuestras palabras y acciones, reconocemos con humildad dónde fallamos y practicamos nuevas formas de vivir con sencillez y solidaridad con la creación.

Cuidamos los unos de los otros

Cultivamos una «cultura del cuidado» (LS 231) de los demás, de nosotros mismos y de todos los seres vivos que comparten nuestra casa común. Honramos los dones y las limitaciones de los demás. Celebramos nuestras relaciones.

Somos proféticos

Atendemos «el grito de la tierra y el grito de los pobres» (LS 49) instando a una acción ambiciosa por la justicia ecológica y climática. Actuamos en solidaridad con las comunidades que soportan la carga injusta de la crisis ecológica, incluidas las generaciones futuras. Desafiamos las estructuras de pecado y pedimos un «cambio radical» (LS 171), estando abiertos al diálogo.  Nuestra labor profética es siempre apartidista y no violenta.

Tenemos un enfoque integral

«Todo está conectado» (LS 91). Adoptamos una visión ecológica integral del mundo, que considera que las cuestiones ecológicas, culturales y sociales están entrelazadas. Nos comprometemos a proteger toda vida humana, desde el vientre materno hasta la tumba, y a proteger otras especies. 

Cultivamos la unidad en la diversidad

Nos nutrimos de la rica diversidad de la creación y de la diversidad dentro de la Iglesia, esforzándonos por la unidad en el cuidado de nuestra casa común, al tiempo que honramos los dones únicos que cada individuo u organización aporta. Vivimos una «espiritualidad de la solidaridad global» (LS 240), que nos une para una acción coordinada globalmente que se adapta a los contextos locales.

Estamos en la Iglesia y en el mundo

Servimos junto a toda la familia católica, desde la jerarquía hasta las bases, desde el clero y los religiosos hasta los laicos. Construimos relaciones entre la Iglesia y el movimiento ecologista, siendo «ecologistas cristianos» que son ecologistas entre los cristianos y cristianos entre los ecologistas

Construimos puentes

Abrimos un espacio para la colaboración entre organizaciones y personas más allá de las fronteras y las regiones. Trabajamos codo con codo con otros cristianos, otras comunidades religiosas y movimientos sociales y medioambientales como una única familia humana.

Abrazamos la contemplación y la acción

Somos contemplativos y activos. Nos deleitamos con el canto de la creación y respondemos compasivamente a su grito. Practicamos una «espiritualidad ecológica» de ritmo lento, de reflexión y oración, y practicamos un activismo rápido que se ajusta a la urgencia de la crisis.

Vivimos en esperanza

«Sabemos que las cosas pueden cambiar» (LS 13). Con la alegría de la Resurrección, celebramos historias de resistencia y vida. Nos alegramos de este ministerio como expresión del amor de Dios en nuestra vida y en toda la creación. Confiamos nuestros esfuerzos al Espíritu Santo y a María Reina de la Creación.

Objetivos Estratégicos

El MLS tiene tres objetivos estratégicos los cuales guían todos nuestros esfuerzos para llevar Laudato Si’ a la vida:

1 – Conversión Ecológica

Fomentar un cambio de corazón en los católicos y una mayor preocupación por nuestra casa común, consagrando el cuidado de la creación como una prioridad católica.

2 – Sostenibilidad Plena

Ayudar a la comunidad católica a predicar con el ejemplo encarnando el lema «Menos es más» y reduciendo su huella a cero, en consonancia con la urgencia de la crisis climática y ecológica.

3 – Denuncia Profética

Movilizar a la Iglesia para que alce una voz profética en favor de la justicia climática y ecológica, pidiendo políticas audaces para cumplir el objetivo del Acuerdo de París de 1,5C y detener el colapso de la biodiversidad.

Conversión Ecológica

Sostenibilidad

Advocacy

Nuestra historia

El Movimiento Laudato Si’ (MLS) surgió en el 2015

El Movimiento Laudato Si’ (MLS) surgió en el 2015, y es el fruto de un kairós – la palabra griega utilizada en el Evangelio para expresar «un momento oportuno». El kairós de 2015 fue la combinación de dos acontecimientos transformadores que cambiarían la respuesta de la Iglesia y la humanidad a la crisis ecológica: la publicación de la encíclica Laudato Si’ y el Acuerdo de París sobre el clima.

En primer lugar, el Papa Francisco escribió y publicó la encíclica Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común, la primera encíclica papal enfocada en la crisis de nuestra casa planetaria. Inspirado por su homónimo, San Francisco de Asís, y por la profunda comunión con toda la Creación que se refleja perfectamente en el Cántico de las Criaturas, el cual sirvió de inspiración para el título de la encíclica, el Papa hizo un poderoso llamado a la Iglesia y a «todos los hombres de buena voluntad» a unirse urgentemente y responder al «clamor de la tierra y al clamor de los pobres».

En segundo lugar, bajo las advertencias de la comunidad científica sobre la gravedad de la emergencia climática, los líderes de casi 200 naciones se reunieron en la Cumbre Climática de París de las Naciones Unidas (COP21) para acordar y firmar el Acuerdo de París. Tras 21 años de negociaciones fallidas, las naciones del mundo tenían una fecha límite para lograr finalmente un plan común que abordara la crisis climática antes de que fuera demasiado tarde.

Filipinas

Meses antes de esos dos eventos (Laudato Si’ fue lanzado en junio y la Cumbre Climática de París tuvo lugar en diciembre de 2015), en medio del creciente interés y la amplia cobertura de los medios de comunicación que anticipaban ambos eventos, el Movimiento Laudato Si’ fue fundado el 15 de enero de 2015, inspirado por el Espíritu Santo. Ese día, el Papa Francisco llegó a Filipinas para un viaje emblemático, en el que visitaría Tacloban, el epicentro del Súper Tifón Haiyan. En esta catástrofe murieron

Haiyan se convirtió en un símbolo de la crisis climática ya que es la tormenta más fuerte que se haya registrado, y los científicos explicaron que se vio agravada por el cambio climático. Como si se quisiera destacar la urgencia de «los signos de los tiempos», otro tifón azotó Tacloban el mismo día que el Papa Francisco visitó la ciudad (17 de enero), recordándole a él y a la Iglesia que países pobres como Filipinas son los que más sufren la injusta crisis climática. La elección de Filipinas para la fundación del MLS es también un signo del compromiso del movimiento con «el clamor de la tierra y el clamor de los pobres».

Durante su viaje a Filipinas, el Papa Francisco fue recibido por el cardenal «Chito» Tagle, quien como arzobispo de Manila fue el patrocinador episcopal de la fundación del MCMC y un compañero esencial de ahí en adelante. La Arquidiócesis de Manila y algunas órdenes religiosas filipinas formaron parte del grupo fundador de 17 organizaciones y 12 líderes de todos los continentes que se unieron para constituir el MLS. Un mes antes, en diciembre de 2014, el grupo comenzó a reunirse a través de llamadas semanales por Skype y a coordinar un plan católico para apoyar la venidera encíclica papal que la prensa informaba, de la cual aún no sabíamos su nombre, y a su vez levantar la voz de la Iglesia para pedir justicia climática y un fuerte acuerdo en la Cumbre Climática de París.

San Francisco

El grupo fundador eligió a San Francisco de Asís como el santo patrono del movimiento, recordando que es el santo de la ecología (cabe señalar que varias organizaciones franciscanas fueron miembros fundadores del MLS), y emitieron una declaración fundacional que decía: «El Movimiento Católico Mundial por el Clima es la primera coalición internacional de católicos de muchas naciones, continentes y ámbitos sociales. Somos laicos, religiosos y clérigos, teólogos, científicos y activistas de Argentina, Filipinas, Reino Unido, Kenia, Australia, Estados Unidos y muchas otras naciones. Estamos unidos por nuestra fe católica y nuestro trabajo en varios roles y organizaciones en temas de cambio climático… El Papa Francisco promulgará una encíclica sobre el cuidado del medio ambiente. Con esta declaración, los abajo firmantes pretendemos contribuir a llevar estas enseñanzas de la Iglesia al mundo».”

Justicia climática

El primer año del MLS estuvo marcado por una inesperada explosión de energía y vida. El grupo inicial de miembros fundadores creció rápidamente hasta incluir 300 organizaciones católicas a finales de año y una amplia red de líderes comunitarios que se unieron en torno al objetivo de promover la encíclica y movilizarse por un ambicioso Acuerdo de París sobre el Clima. Se creó una pequeña Secretaría, que es el equipo central de apoyo del movimiento, con el respaldo de la Red de Acción Franciscana. La Secretaría incluía inicialmente a Tomás Insua y Christina Leaño, quienes trabajaron en bibliotecas universitarias de Boston durante los dos primeros años, e Igor Bastos y Fabián Campos quienes trabajaron en las oficinas de Franciscan y Caritas, coordinando los esfuerzos de América Latina.

Petición

Los miembros del Comité Directivo fundador se reunieron por primera vez en persona en Roma en mayo de 2015, con ocasión de una reunión previa a la encíclica con funcionarios del Vaticano y líderes de Caritas de diferentes continentes. Durante el viaje a Roma tuvieron un inspirador encuentro con el Papa Francisco, en el que animó al movimiento a prepararse para la inminente encíclica y dijo que apoyaba la Petición Católica sobre el Clima que el MLS acababa de promulgar.

Como se indica en el texto de la petición, el objetivo del MLS era impulsar a los gobiernos a asumir el importante objetivo de limitar el aumento de la temperatura mundial a 1,5°C, en vez de los 2°C que respaldaban las naciones más contaminantes. Fortalecidos por el lanzamiento de Laudato Si’ en junio de 2015, más de 900.000 católicos firmaron la petición del MLS. Este esfuerzo fue principalmente encabezado por la Iglesia del hemisferio sur, especialmente en Filipinas, donde el Cardenal Tagle contribuyó a que la petición recibiera un respaldo generalizado.

Las firmas de la petición fueron llevadas simbólicamente a París por el «peregrino del clima» filipino, Yeb Saño, miembro de la junta fundadora del MLS, desde el Vaticano en una peregrinación profética de dos meses. Saño entregó personalmente las firmas, en eventos interreligiosos muy conmovedores, a los funcionarios de alto nivel que organizaron la cumbre COP21: el presidente francés François Hollande y Christiana Figueres, directora de la ONU para el clima.

Finalmente, después de dos semanas de frenéticas negociaciones y una enorme presión del movimiento climático, incluyendo la memorable Marcha Mundial por el Clima en la que participaron 40.000 católicos, el Vaticano y muchos otros, el bloque negociador de las naciones más pobres consagró con éxito el objetivo de 1,5°C en el Acuerdo de París. El milagro había ocurrido, «porque nada es imposible para Dios». (Lucas 1,37) Esta victoria de 1,5°C, en la que los católicos tuvimos un rol importante, estableció un hito ambicioso para las acciones climáticas a seguir.

Después del agitado viaje de 2015 (ver fotos y línea de tiempo), en el siguiente año, el MLS estableció algunos de los pilares de su enfoque holístico: el programa de formación de Animadores Laudato Si’, las celebraciones del Tiempo de la Creación, iniciativas proféticas, como la campaña de desinversión de combustibles fósiles, y proyectos creativos que sensibilizan sobre Laudato Si’, como la presentación providencial de un vídeo del Papa a tres millones de peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia.

Transformadora

En los años siguientes, el movimiento ha seguido expandiéndose por todo el mundo a través de un número creciente de Animadores Laudato Si', Círculos, Capítulos y Organizaciones Miembro, todos los cuales siguen impulsando la acción transformadora para cuidar nuestra casa común. En cuanto a las estructuras del movimiento, el Comité Directivo evolucionó hasta contar con co-presidentes, Marianne Comfort (Hermanas de la Misericordia) y Christina Leaño, y se creó una entidad legal formal y una Junta Directiva en 2017, presidida por Amy Woolam Echeverría (Misioneros Columbanos).

Tras una reunión de planificación en Asís con todos los organismos del MLS (que incluyó un nuevo encuentro con el Papa). Poco después, la oficina principal de la Secretaría se trasladó a Roma para servir mejor a la Iglesia para "vivir Laudato Si'", profundizando la colaboración con el Vaticano y las organizaciones católicas con sede en Roma. Y en 2019, el MLS estableció un Consejo Asesor Episcopal con cardenales de diferentes continentes que han estado acompañando al movimiento en su camino.

Adaptación

El año 2020 fue diferente a cualquier otro para el movimiento y para el mundo entero. En febrero, semanas antes de que la pandemia de coronavirus paralizara gran parte del mundo, los principales líderes y la junta directiva del MLS estuvieron muy agradecidos ya que fueron honrados con una audiencia privada con el Papa Francisco. Este encuentro, el cual también contó con la participación del Cardenal Tagle, fue una hermosa oportunidad para agradecer al sumo pontífice por su liderazgo y compartirle los frutos de estos 5 primeros años del MLS.

Unos meses más tarde, la pandemia de COVID-19 hizo que el MLS tuviera que cancelar sus planes de organizar eventos presenciales para celebrar el quinto aniversario de Laudato Si’ en mayo. Sin embargo, el movimiento se mantuvo activo y, junto con cientos de miles de personas de todos los continentes, se unieron para rezar y reflexionar sobre cómo construir un mundo mejor. Con gran apoyo del Papa Francisco, el MLS y sus muchos socios y miembros llevaron a cabo la “Semana Laudato Si’”, una semana de seminarios web que sirvió para que personas de todo el mundo conmemoren la encíclica que está cambiando al mundo y se preparen para los próximos cinco años en nuestro permanente camino de oración por la justicia climática.

El GCCM anuncia su nuevo nombre: Movimiento Laudato Si'

El Movimiento Católico Mundial por el Clima es ahora el Movimiento Laudato Si'. A continuación encontrará todo lo que necesita saber sobre el nuevo nombre, incluyendo historias y vídeos sobre el proceso de discernimiento sinodal que condujo al cambio, y vídeos de felicitación de los miembros y amigos del Movimiento Laudato Si' de todo el mundo. ¡Laudato Si'!

Nuestra estructura

Junta Directiva

La Junta Directiva del MLS proporciona orientación a la Secretaría, junto con el Comité Directivo, para garantizar el cumplimiento de la misión y la visión. La Junta apoya al Secretariado para avanzar en proyectos estratégicos clave a través de la creación de redes eclesiásticas de alto nivel y supervisa las finanzas del MLS.

Consejo Mundial de Miembros

El Consejo Mundial de Miembros del MLS apoya a la Secretaría en el desarrollo del Marco Estratégico para garantizar la fidelidad a la misión y la aplicación de la estrategia en lo que respecta a las cuestiones programáticas.

Consejo Asesor

Los miembros del Consejo Asesor sirven como testimonio público del compromiso de la Iglesia con el cuidado de la creación. Los miembros tienen la oportunidad de dar forma a la manera en que la Iglesia mundial puede abordar mejor la crisis ecológica actual.

Secretariat

Preguntas Frecuentes

 

Somos un Movimiento católico, guiado por el Espiritu Santo, comprometido en proteger nuestra casa común, creación de Dios, de la crisis climática y ecológica.

Inspirar y movilizar a la comunidad católica para cuidar nuestra casa común y lograr la justicia climática y ecológica.

El Movimiento está formado por más de 8000 Animadores Laudato Si’ y cerca de 900 Organizaciones Miembro, presentes en 115 países de los cinco continentes, y organizados en 30 capítulos, que trabajan cada día para llevar Laudato Si’ a la vida.

  • Conversión ecológica: Alentar un cambio de corazón (conversión) de los católicos y motivar una preocupación apasionada por nuestra casa común, consagrando el cuidado de la creación como una prioridad.
  • Sostenibilidad total: Ayudar a la Iglesia y sus fieles a predicar con el ejemplo, encarnando el lema «menos es más», y reduciendo su huella de carbono a cero, en consonancia con la urgencia de la crisis climática y ecológica.
  • Denuncia profética: Movilizar a la Iglesia para que alce su voz profética en favor de la justicia climática y ecológica, pidiendo políticas audaces para cumplir el objetivo del Acuerdo de París de no superar el 1,5°C y detener el colapso de la biodiversidad.

Según los objetivos estratégicos, el MLS trabaja en diversos programas:

  • Programas para la conversión ecológica:
    • Círculos Laudato Si. Una comunidad global de pequeños grupos que se reúnen regularmente para profundizar en su relación con Dios como Creador y con todos los miembros de la creación.
    • Laudato Si’ Contemplation Training. A 5-week training, to be introduced to meditation and contemplative practices as a way of prayer
    • Tiempo de la Creación. Un evento anual del 1 de septiembre al 4 de octubre para profundizar en nuestra conversión ecológica.
    • Programas de sostenibilidad:
    • Programas de incidencia y denuncia profética:
      • Biodiversidad y Crisis Climática. 
      • Cero Combustibles Fósiles
        • Desinversión.
        • Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles
        • Bombas de Carbón
      • Campañas de incidencia regionales.

    El Movimiento Laudato Si’ está registrado como una entidad legal, bajo la ley de los Estados Unidos, siendo una organización benéfica pública sin ánimo de lucro. (501c3)

    El MLS obtiene su financiación de donantes privados, instituciones e individuos, que, identificados con nuestra misión, colaboran libremente con sus recursos para hacer posible nuestro trabajo. 

     

    El MLS no recibe ningún tipo de apoyo económico del Vaticano.

    Somos un Movimiento formado principalmente por fieles católicos, laicos, religiosos y sacerdotes, y Organizaciones que colaboran con la Misión de la Iglesia. 

    Nos guiamos por la Doctrina Social de la Iglesia, su Magisterio y las Sagradas Escrituras. 

    Y, para cumplir con nuestra misión, colaboramos estrechamente con los distintos estamentos y cuerpos de la Iglesia (diócesis, conferencias episcopales, dicasterios vaticanos, etc) en fidelidad al Santo Padre y siempre en un espíritu de sinodalidad y escucha.

    Trabaja con Nosotros

    Para inspirar y movilizar a la comunidad católica para cuidar nuestra casa común y lograr la justicia climática y ecológica.