
El sábado 17 de enero, el Espíritu nos reunió a través de idiomas, culturas y zonas horarias en un momento sagrado global de oración y acción durante el Encuentro Global en Línea: Una celebración de gratitud, pasión y esperanza, que marcó el 11.º aniversario del Movimiento Laudato Si’. Más de 600 participantes se unieron como una familia global, renovando su compromiso de cuidar nuestra casa común.
El encuentro comenzó con un espíritu de bienvenida e inclusión liderado por Rita Read, Animadora Laudato Si’ y Coordinadora de Comunicaciones del Capítulo de Nueva Jersey. Desde Norteamérica, Rita dio una cálida bienvenida a los participantes con una invitación que marcó el tono de toda la celebración: estar plenamente presentes, agradecidos y conectados. Se invitó a los participantes a compartir sus nombres y países en el chat, revelando al instante el vibrante latido global del Movimiento.
Mensaje de gratitud y bienvenida
La celebración continuó con un mensaje de Lorna Gold, directora ejecutiva del Movimiento Laudato Si’, quien expresó su agradecimiento y dio la bienvenida a la comunidad global. Su mensaje se hizo eco del espíritu de unidad y esperanza que surgió de la Conferencia Brindando Esperanza en octubre de 2025, un momento extraordinario de encuentro y renovación para el Movimiento.
De cara al futuro, Lorna reflexionó sobre la continuación del camino de la ecología integral bajo el liderazgo del papa León, quien ha asumido su papel con claridad y convicción, reafirmando el compromiso de la Iglesia con el cuidado de la creación. Su mensaje invitó a los participantes a hacer una pausa, reflexionar y llevar adelante esta esperanza compartida.
Mirando al pasado con gratitud
La celebración se desarrolló a través de tres momentos simbólicos—Pasado, Presente y Futuro—que reflejaban el ritmo de reflexión y discernimiento que constituye el núcleo de Laudato Si’.
En el primer momento, Rita guió a la comunidad hacia una reflexión sobre la gratitud. El año pasado trajo consigo tanto tristeza como alegría. Los participantes recordaron el fallecimiento del papa Francisco, cuya voz profética encendió el llamamiento mundial a cuidar de nuestra casa común, al tiempo que celebraron nuevos signos de esperanza: el liderazgo del papa León, el regalo de la Misa por el Cuidado de la Creación y el continuo crecimiento del Movimiento en todo el mundo.
Rita compartió su gratitud personal por la formación de Animadores, que reunió a casi 2000 participantes de todo el mundo y potenció la acción local a través de la fe, el diálogo y proyectos semilla. Se crearon nuevos capítulos en todo el mundo, incluido el suyo propio en el estado de Nueva Jersey, un sueño largamente esperado que ahora se ha hecho realidad. El año culminó con la Conferencia Brindando Esperanza, un hito alegre que recordó a la comunidad que no recorremos este camino solos.

Voces de gratitud de todo el mundo
Uno de los momentos más destacados del Pasado fue escuchar los testimonios de tres líderes de Laudato Si’:
- Augustine Muema, joven franciscano y Animador Laudato Si’ de Kenia, que trabaja con Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en África
- Mari-An C. Santos, escritora, fotógrafa y defensora del medio ambiente de Filipinas
- Raquel Piedade, ingeniera medioambiental y Animadora Laudato Si’ de Brasil
Cada testimonio reflejó una realidad local única, pero todos compartieron una gratitud común por la comunidad, la formación y el valor para actuar.
Abrazar el presente con pasión
El segundo momento, moderado por Veronica Coraddu, coordinadora de programas en Italia, invitó a los participantes a reflexionar sobre el presente—una época marcada por la urgencia, la belleza y la responsabilidad. Veronica compartió una conmovedora reflexión sobre cómo ha sido testigo de paisajes dañados por la explotación y cómo el dolor puede transformarse en pasión y compromiso por el cambio cuando se vive en comunidad.
Este momento de reflexión fue seguido por una oración guiada por Daniel Castellanos, director de programas de conversión ecológica, quien invitó a los participantes a rezar con un ser vivo y a reconectarse espiritualmente con la Creación.
Mirando hacia el futuro con esperanza
El momento final, dirigido por Argentina Saavedra, Animadora Laudato Si’ y Coordinadora del Capítulo de Perú, se centró en la esperanza—no como un optimismo pasivo, sino como una elección activa arraigada en la fe y la acción. Basándose en Laudato Si’, Argentina recordó a los participantes que la esperanza nos llama a la conversión ecológica, a renovar nuestras relaciones y a la acción colectiva.
Con este espíritu, presentó a Christina Leaño, directora asociada del MLS, quien compartió aspectos más destacados y prioridades clave para 2026, invitando al Movimiento a avanzar con valentía, claridad y visión.
A continuación, los participantes escucharon testimonios sobre cómo la conversión ecológica ha transformado la desesperación en acción, antes de participar en un intenso momento interactivo. Mientras sonaba la canción «Touch the Earth», los participantes compartieron, a través de una nube de palabras en directo, lo que les da esperanza. El resultado fue un vibrante mosaico de fe, comunidad, valentía, juventud y amor.
Continuando juntos el camino
El encuentro concluyó con una invitación a participar en sesiones reducidas de intercambio en diferentes idiomas, creando un espacio para profundizar en la conexión, la escucha mutua y el intercambio de esperanzas y planes para 2026. Lo que comenzó como una celebración en línea se convirtió en algo mucho más profundo: una experiencia viva de comunidad y misión compartida.
Las voces de los voluntarios captaron este espíritu a la perfección.
Un Animador Laudato Si’ describió la experiencia como «tener alegría en el corazón», una frase sencilla que reflejaba el profundo sentido de propósito y pertenencia que se sintió durante toda la reunión.
Otro participante compartió:
«Es muy estimulante reunirnos todos los continentes. Muchísimas gracias a los organizadores. La forma en que dirigieron la reunión y los testimonios fueron muy inspiradores».
Estas reflexiones nos recuerdan que la fuerza del Movimiento Laudato Si’ no solo reside en su alcance global, sino también en los corazones de quienes se suman a él con fe, generosidad y esperanza.
Once años después, el Movimiento Laudato Si’ sigue creciendo, no solo en número, sino también en profundidad, convicción y compromiso. Como ha vuelto a confirmar este encuentro global, cuando la gratitud nos da estabilidad, la pasión nos sostiene y la esperanza nos impulsa hacia adelante, otro mundo no solo es posible, sino que ya está naciendo.
Laudato Si’, mi Signore. 🌍✨





