
Cada año, la Semana Laudato Si’ nos invita a reflexionar.
Pero este año, reflexionar ya no basta.
Este año se trata de responder a un mundo que se está derrumbando, y de preguntarnos quién va a actuar.
Del 17 al 24 de mayo, los católicos de todo el mundo se unen en un momento compartido de fe, unidad y acción. No como personas que realizan pequeñas buenas acciones de forma aislada, sino como una Iglesia universal que decide actuar mejor, juntos.
Quiero participar en la Semana Laudato Si’
Un mundo que clama por una renovación
A menudo hablamos de la crisis climática en términos abstractos. Pero hoy en día tiene un rostro, un lugar, unas personas.
Y, sin embargo, en el corazón de esta realidad, algo nuevo está surgiendo.
En este tiempo de Pascua, se nos recuerda que, incluso en los momentos de profundo sufrimiento, la esperanza puede abrirse paso. Recientemente, el papa León XIV acogió con satisfacción el alto el fuego anunciado en Oriente Medio como «un signo de esperanza genuina» tras horas de extrema tensión, instando a retomar el diálogo y llamando a los fieles a la oración.
Es una esperanza frágil, pero real.
Porque cuando observamos el mundo actual, no podemos ignorar la realidad:
Fíjate en Oriente Medio.
Fíjate en las crecientes amenazas de conflicto en todas las regiones.
Fíjate en la inestabilidad que se está desarrollando ante nuestros ojos.
Lo que está ocurriendo no es solo político o económico.
Es profundamente ecológico.
- Las ciudades se asfixian bajo una contaminación atmosférica extrema, lo que deja a la población con apenas unos pocos días de aire limpio al año
- Los sistemas de abastecimiento de agua se están colapsando, y la escasez y la contaminación afectan a millones de personas
- El aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones están acelerando la desertificación y la inseguridad alimentaria
- La guerra en sí misma está envenenando la Tierra, contaminando el aire, el suelo y el agua de formas que perdurarán durante generaciones
No se trata solo de una crisis medioambiental.
Es una cuestión de dignidad humana.
Una cuestión de justicia.
Una cuestión de fe.
Y, sin embargo, a la luz de la Pascua, se nos recuerda que:
la destrucción no tiene la última palabra.
En todo el mundo, la creación está herida, y son siempre los más vulnerables quienes más sufren.
Pero precisamente por eso este momento es tan importante
Porque, incluso ahora, nos se invita a responder de otra manera.
A elegir la vida.
A elegir el cuidado.
A elegir actuar
Una semana. Una acción. Un tipo de poder diferente
La invitación de este año es muy sencilla:
Elige una acción concreta.
No tiene por qué ser perfecta. Tampoco tiene por qué ser grandiosa. Solo tiene que ser real.
Pregúntate:
¿Qué paso puedo dar para vivir mi fe más plenamente esta semana?
Porque esto es lo que lo cambia todo:
Cuando miles de personas eligen una misma acción al mismo tiempo,
esa acción deja de ser algo insignificante.
Se convierte en un movimiento.
En una señal.
En una Iglesia global que dice: nos negamos a quedarnos de brazos cruzados.
La Comisión para el Cuidado de la Creación de 2026
Y en el centro de esta semana hay un momento muy especial al que estás invitado/a:
Una celebración de la creación y la acción
23 de mayo, 2026
🕗 8:00 AM (Quito) / 2:00 PM (CET)
💻 En línea
Este no es un evento en línea cualquiera.
Es un momento decisivo para:
- Renovar tu compromiso
- Volver a conectar con una comunidad global
- Recibir una bendición especial por la acción que llevarás a cabo
Al término de la Semana de Laudato Si’, este encuentro se convierte en un signo visible de unidad: una Iglesia universal que decide actuar, no más adelante, sino ahora mismo.
Tanto si estás muy involucrado/a como si acabas de empezar, este momento es para ti.
Ven, renuévate.
Únete.
Ve.
Tu acción forma parte de algo más grande
Imagínate:
- Una familia que cambia sus hábitos en América Latina
- Una parroquia reunida en oración en África
- Un joven líder que se dedica a la recuperación de la naturaleza en Asia
- Una comunidad que aboga por la justicia en Europa
Realidades diferentes.
El mismo compromiso.
Un testimonio global.
Este es el poder de la Semana Laudato Si’.
Así que elige qué hacer.
Únete a la iniciativa.
Forma parte de esta respuesta global.
Porque la cuestión ya no es si nos importa.
La cuestión es:
¿Actuaremos juntos?
Quiero participar en la Semana Laudato Si’





