Miembros de Laudato Si de Río de Janeiro, Brasil

Cada nuevo año es una invitación a empezar de nuevo, a volver al corazón, a reconectarnos con lo que realmente importa y a dar pasos concretos de esperanza. En 2026, el Movimiento Laudato Si’ nos llama a transformar la esperanza compartida en acciones visibles, vividas localmente a través de comunidades que escuchan, rezan y actúan juntas por el cuidado de nuestra casa común.

2026: Convertir la esperanza en acción

Las prioridades para 2026 invitan a todos los miembros del Movimiento Laudato Si’ a pasar de la intención al impacto. En el centro de este año se encuentra un compromiso renovado con la conversión ecológica, no como una idea abstracta, sino como una forma cotidiana de vivir nuestra fe a través del cuidado de la creación, la justicia para los más vulnerables y la profunda comunión entre nosotros.

En todo el mundo, el Movimiento sigue creciendo gracias a la dedicación de sus miembros. El crecimiento se produce cuando se invita a alguien nuevo a unirse como voluntario, cuando se organizan momentos de oración y reflexión, y cuando se toma la iniciativa de poner en marcha campañas de reciclaje, reforestación o sensibilización en las parroquias, escuelas y comunidades locales. Cada acción, por pequeña que sea, se convierte en una semilla de esperanza.

Para conocer nuestros planes en profundidad, lee este artículo: Movimiento Laudato Si’ 2026: De la esperanza a la acción’ 

Lo que pedimos a los Animadores y Miembros de Laudato Si’

En 2026, pedimos a los Animadores Laudato Si’ y a todos los miembros del Movimiento que asuman su papel como constructores de comunidad y testigos de esperanza. Esto significa fomentar espacios de encuentro, promover el diálogo y ayudar a otros a comprender que el cuidado de nuestra casa común es inseparable del cuidado de las personas.

Te invitamos a:

  • Fortalecer las iniciativas locales que conectan la fe, la ecología y la justicia social

  • Promover momentos de oración, formación y discernimiento colectivo

  • Animar a nuevos voluntarios a dar sus primeros pasos dentro del Movimiento

  • Colaborar con parroquias, diócesis y organizaciones asociadas para amplificar el impacto

Tu liderazgo y generosidad hacen que el Movimiento sea más vivo, más inclusivo y más arraigado en las realidades locales.

Caminando juntos hacia un cambio real

Ninguno de nosotros recorre este camino solo. El Movimiento Laudato Si’ crece cuando caminamos juntos, confiando en que el cambio significativo se construye a través del compromiso compartido. Cada conversación, cada taller, cada acto de cuidado contribuye a algo más grande que nosotros mismos.

A medida que avanzamos en 2026, recordemos que cada grano de arena cuenta. Las pequeñas acciones, cuando se viven con amor y constancia, crean olas de transformación. Juntos, con fe y valentía, podemos marcar una diferencia real: una comunidad, una acción, un paso esperanzador a la vez.