Al llegar nuestra familia global Laudato Si’ a la Navidad tras esta peregrinación de Adviento, nos detenemos ante el pesebre, no como extraños, sino como hermanas y hermanos que han viajado juntos con esperanza en nuestros corazones y la creación bajo nuestro cuidado.

En este tiempo, el papa León XIV nos recordó que el Adviento nos enseña a «esperar con esperanza activa». Y eso es precisamente lo que ha vivido nuestra comunidad. Más allá de las lenguas, las culturas y los continentes, hemos recorrido este tiempo santo como peregrinos que saben que Dios ya está obrando y que nos invita a unirnos a Él.

A lo largo de 2025, nuestro movimiento no se limitó a hablar de esperanza.
Convertimos la esperanza en acción. Juntos.

🌎 Oramos como una sola familia global—desde los bosques hasta los barrios, desde las catedrales hasta las capillas costeras, dejando que la propia creación diera forma a nuestro culto y profundizara nuestra espiritualidad ecológica.

🤝 Fortalecimos nuestra comunidad, implementando proyectos prácticos de sostenibilidad, apoyándonos mutuamente a través de los desafíos locales, compartiendo historias de valentía y recordándonos unos a otros que la conversión crece cuando caminamos juntos.

🌿 Actuamos con valentía, elevando las voces católicas en los espacios de justicia climática, empoderando a los líderes de base y celebrando el décimo aniversario de Laudato Si’ y el Jubileo por la Creación con renovada pasión.

🕯️ Y en este Adviento, hemos redescubierto la belleza de la peregrinación:
los lentos pasos de la conversión, las pequeñas decisiones cotidianas, los momentos tranquilos de oración que abren nuestros corazones al sueño de Dios para nuestra casa común.

La Navidad nos espera ahora al final de este camino, no como una meta, sino como una suave invitación. En el Niño nacido en Belén, la Esperanza se hace carne. Dios se acerca para recordarnos que la creación es amada, que la humanidad es capaz de cambiar y que nuestra comunidad tiene un papel que desempeñar en la sanación del mundo.

Esta Navidad, que podamos escuchar Su invitación con nueva ternura:
Tener esperanza es participar.
Creer es actuar.
Amar es avanzar juntos.

Gracias, familia Laudato Si’, por cada paso de la peregrinación de este año:
por las oraciones, la denuncia profética, la creatividad, las lágrimas, el coraje y la inquebrantable creencia de que todo está conectado.

Que la paz de Cristo reavive nuestras fuerzas.
Que su nacimiento renueve nuestra misión.
Y que entremos en 2026 preparados para seguir convirtiendo la esperanza en acción, juntos.

¡Feliz Navidad a ti y a tu familia!🎄💚🌏

 Lorna Gold