En su mensaje para el Día de la Creación 2025, el papa León XIV nos recuerda con fuerza (“nos recuerda enfáticamente”) que “Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana” (Laudato Si’, 217).
Este llamamiento nos concierne directamente: cuidar la creación es una expresión concreta de nuestra fe. Las palabras, las declaraciones y las buenas intenciones no bastan: es hora de transformar nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras decisiones en acciones que reflejen amor, justicia y esperanza.
El Papa nos invita a sembrar semillas de justicia con dedicación y ternura. Aunque estas semillas pueden tardar años en dar fruto, pueden transformar ecosistemas enteros en lugares de paz, fidelidad y colaboración. Como ejemplo vivo, destaca el proyecto «Borgo Laudato Si’» en Castel Gandolfo una iniciativa de educación en ecología integral que muestra cómo vivir, trabajar y construir comunidad arraigada en los principios de Laudato Si’.
Testigos de fe y esperanza en todo el mundo 🌍
El Tiempo de la Creación de este año está marcado por poderosos testimonios en todos los continentes. Nos recuerdan que la creación no es solo un regalo, sino también una responsabilidad compartida.

📍 Seúl, Corea del Sur
Se inauguró con una misa oficiada por el padre Park Hyun-dong, seguida de una marcha por el clima con el Movimiento Laudato Si’ de Corea, que unió a los fieles y a la sociedad civil en un gesto de conversión ecológica.
📍 Adís Abeba, Etiopía
La Cumbre Climática Africana reunió a líderes que hicieron un llamamiento para pasar de la retórica a la acción, posicionando a África no como una víctima del cambio climático, sino como una fuerza impulsora de soluciones y de la próxima economía climática global.
📍 Manila, Filipinas
La tercera Marcha Ecuménica por la Creación reunió a cristianos de diferentes confesiones en oración y acción, pidiendo un compromiso más firme para proteger nuestro planeta..
📍 Roma, Italia
En el Jardín Ecológico-Caritativo de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana, junto con el Círculo Laudato Si‘ de Rima Trastevere, se celebró una misa oficiada por monseñor Francesco Pesce, con reflexiones del Instituto de Investigación Laudato Si‘. La liturgia incluyó la recién publicada Misa por el Cuidado de la Creación.
📍En Estados Unidos
Cientos de peregrinaciones de esperanza por la creación están recorriendo miles de kilómetros por todo el país, desde Caldwell (Idaho) hasta Ferdinand (Indiana), pasando por Houston (Texas) y Washington D. C. Los peregrinos viajan en busca de la sanación de nuestra relación con Dios, con los demás y con toda la creación.
📍 Lima, Perú
La Arquidiócesis de Lima, junto con las diócesis de Chosica, Lurín, Chimbote, Tacna y el Vicariato Apostólico de Iquitos, marcaron el inicio del Tiempo de la Creación con diversas actividades. La celebración de la Misa por el Cuidado de la Creación, presidida por el cardenal Carlos Castillo, reafirmó el compromiso de la Iglesia con la protección de nuestra Casa Común.
Respondiendo al llamamiento del Papa León: de las palabras a la acción
El Papa nos recuerda que cuidar la creación es fundamental en la vida cristiana. Cada acto de cuidado, cada semilla de justicia, contribuye a un futuro arraigado en la esperanza, la paz y la colaboración. Algunos frutos pueden tardar años en aparecer, pero nuestra dedicación, fidelidad y amor pueden transformar comunidades y ecosistemas.
Al igual que el proyecto Borgo Laudato Si’, estamos llamados a vivir, aprender y formar comunidades inspiradas en la ecología integral, reflejando el amor abnegado de Dios en nuestras acciones cotidianas.
A medida que se acerca el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, respondamos con oración, defensa y acciones concretas. Convirtámonos en protectores de la creación, sembrando semillas que, con la gracia de Dios, darán frutos abundantes de justicia, paz y esperanza para las generaciones venideras.
🙏 San Francisco de Asís, ruega por nosotros, para que nuestras vidas reflejen sencillez, compasión y cuidado por nuestra Casa Común.





