Dentro de unos días, los líderes mundiales se reunirán en Santa Marta (Colombia) con motivo de la Primera Conferencia sobre la Transición hacia el Abandono de los Combustibles Fósiles.

Este momento forma parte de algo mucho más amplio: un proceso destinado a crear por fin un marco global que permita hacer realidad la eliminación gradual de los combustibles fósiles.

A primera vista, puede parecer un pequeño paso. Pero, en realidad, se trata de un cambio significativo, ya que un grupo de líderes comprometidos está optando por la responsabilidad, por el valor y por pasar a la acción.

Durante décadas, el mundo ha intentado hacer frente a la crisis climática centrándose en la fijación de precios y el comercio de emisiones, enfoques que tratan los síntomas sin abordar en gran medida la causa fundamental: la continua dependencia y expansión del carbón, el petróleo y el gas.

Ahora, eso debe cambiar.

 

Por qué este momento es importante

La crisis climática ya no es una amenaza lejana: ya está causando estragos en la vida de las personas, especialmente entre quienes menos responsabilidad tienen: las personas que viven en la pobreza, las comunidades indígenas y los países vulnerables.

No se trata solo de una cuestión medioambiental.
Es un fracaso moral.

Como nos recuerda el papa Francisco en Laudato Si’ y Laudate Deum, el clamor de la Tierra y el clamor de los pobres son uno solo.

Y, sin embargo, los sistemas mundiales siguen estando desalineados.

El Acuerdo de París ha supuesto un paso fundamental en la lucha mundial contra el cambio climático, pero no aborda la continua expansión de los combustibles fósiles. En consecuencia, los gobiernos pueden comprometerse con los objetivos climáticos sin dejar de aumentar la extracción.

Esta contradicción ya no es aceptable.
Es una de las mayores amenazas para nuestro futuro común.

 

El Camino a Santa Marta

Durante más de tres décadas, las negociaciones mundiales en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se han visto limitadas por la necesidad de alcanzar un consenso, a menudo ralentizadas por intereses vinculados a los combustibles fósiles.

Santa Marta abre un nuevo camino.

En abril de 2026, Colombia y los Países Bajos organizarán una conferencia sin precedentes, concebida no para debatir el problema, sino para impulsar soluciones.

Esto es más que una simple reunión. Es el inicio de una plataforma política duradera para los países dispuestos a avanzar con medidas orientadas a la aplicación práctica, con el fin de lograr una eliminación gradual y ordenada de los combustibles fósiles.

Y la urgencia no podría ser más evidente.

Los conflictos en Ucrania, Oriente Medio y la República Democrática del Congo ponen de manifiesto hasta qué punto los combustibles fósiles están ligados a la inestabilidad mundial. Estas crisis no retrasan la transición, sino que la hacen inevitable.

Dado que los combustibles fósiles forman parte de los sistemas mundiales, ningún país puede actuar por su cuenta.

Necesitamos una cooperación internacional coordinada, basada en la justicia, para garantizar que la transición no sea caótica, sino rápida, justa, planificada e inclusiva.

Más información: https://transitionawayconference.com/ 

De las palabras a los hechos

Lo que distingue a Santa Marta es su enfoque en la implementación.

Este es un espacio para líderes que están dispuestos a dar un paso adelante y pasar a la acción.

La visión es clara:

  • Poner fin a la expansión de los combustibles fósiles
  • Gestionar una eliminación gradual justa y ordenada
  • Garantizar una transición justa para los trabajadores y las comunidades

Esta es la base del Tratado sobre Combustibles Fósiles.

No se trata de sustituir los acuerdos existentes, sino de reforzarlos. Si bien el Acuerdo de París establece unos objetivos, las recomendaciones de la conferencia de Santa Marta pueden proporcionar los mecanismos vinculantes y el apoyo financiero necesarios para alcanzarlos..

 

Por qué es importante para el Movimiento Laudato Si’

Para el Movimiento Laudato Si’, este es un momento de gran relevancia y urgencia.

Este proceso refleja el llamamiento a la ecología integral: transformar los sistemas que perjudican tanto a las personas como al planeta.

Se trata de:

  • Justicia para los más vulnerables
  • Dignidad para los trabajadores y las comunidades
  • Cuidado de nuestra casa común

No se trata solo de una oportunidad política.
Es una responsabilidad espiritual y moral.

Estaremos presentes con una pequeña delegación para asegurarnos de que se escuche el clamor de la Tierra y el clamor de los pobres.

 

¿Qué puedes hacer?

Este momento nos pertenece a todos.

El cambio empieza por la toma de conciencia.

👉 Infórmate para comprender por qué es necesario un Tratado sobre Combustibles Fósiles
👉 Lee el manifiesto y descubre la visión que subyace a esta iniciativa mundial
👉Alza tu voz para pedir a los líderes que apoyen una transición justa

Este es nuestro momento para pasar de la concienciación a la acción.

Santa Marta no es solo una conferencia.
Es una oportunidad para cambiar el rumbo de nuestra casa común.