«En Cristo, también nosotros somos semillas, y de hecho, semillas de paz y esperanza
El profeta Isaías nos recuerda que el Espíritu de Dios puede transformar hasta el desierto más árido en un jardín fecundo:

«Entonces habitará la justicia en el desierto, y la rectitud morará en el campo fértil. El efecto de la justicia será paz; el fruto de la rectitud, tranquilidad y confianza para siempre. Mi pueblo vivirá en moradas de paz, en habitaciones seguras, en lugares de reposo tranquilos» (Is 32,15-18).

Estas palabras nos acompañarán durante el Tiempo de la Creación 2025, celebración que cada año une a los cristianos de todo el mundo entre el 1 de septiembre y el 4 de octubre. Es un tiempo para rezar, actuar y vivir en comunidad, reconociendo que el cuidado de nuestra casa común es un gesto esencial de nuestra fe.

El mensaje del profeta es hoy más actual que nunca. La tierra sufre heridas profundas: crisis climática, destrucción de ecosistemas, pérdida de biodiversidad y guerras que devastan pueblos y naturaleza. Frente a este panorama, el Espíritu de Dios nos impulsa a responder con fe y esperanza, sembrando paz a través de la oración, la justicia y acciones concretas en nuestra vida cotidiana.

 

Más recursos para vivir el Tiempo de la Creación 2025

Este año contamos con abundantes materiales litúrgicos, pastorales y educativos que pueden inspirar a comunidades, parroquias y familias. Aquí compartimos una selección:

Oración y Liturgia

Recursos ecuménicos y pastorales

Niños, Jóvenes y Familias

¿Cómo comenzar?

  1. Orar – utilizar los recursos litúrgicos y ecuménicos para alimentar la vida espiritual de la comunidad.

  2. Celebrar – organizar misas, vigilias, o encuentros comunitarios inspirados en la Guía de Celebración.

  3. Actuar – sembrar árboles, reducir el consumo, promover la justicia climática y construir espacios de paz. Una vez lo hayas realizado, cuéntanos a través del padlet cómo te uniste a esta celebración.

  4. Involucrar a las familias y a los jóvenes – aprovechar los materiales infantiles y juveniles para transmitir este llamado a las nuevas generaciones.

Un tiempo de esperanza

El Tiempo de la Creación es más que un momento litúrgico: es una oportunidad de transformación personal y comunitaria. Isaías nos recuerda que cuando sembramos justicia, el fruto es paz y confianza duradera.

Que en 2025 respondamos unidos a este llamado. Que nuestras oraciones, celebraciones y acciones permitan al Espíritu de Dios hacer florecer el desierto, y que seamos verdaderamente “semillas de paz y esperanza” para nuestro mundo herido.

 

Accede a todos los recursos